Mar. Ene 18th, 2022

Muchas mujeres, después del embarazo, padecen el sufrimiento que producen los cambios físicos a raíz del parto. Y esto se debe a que no hay mujer que no quiera un abdomen plano y tonificado sin ningún exceso de piel o de grasa. Además tampoco se anhela la aparición de estrías, que es uno de los mayores traumas que deja un embarazo.

La abdominoplastia se presenta como la solución efectiva a estos males, que aparecen luego de la maravillosa experiencia de dar vida a una bella criatura.

Abdomen flácido antes del embarazo

Aunque después de dar a luz, la flacidez en el abdomen se materializa con más evidencia, esta evidencia destacará más de la cuenta cuando antes del embarazo ya se contaba una alteración en el abdomen que lo alejaba de la estética anhelada por cualquier mujer.

Esto sucede por la mala alimentación y porque no se practica ningún tipo de ejercicio, lo que contribuye a un abdomen que necesitará ser intervenido bajo una abdominoplastia, con una prioridad mayor.

Espera un tiempo prudente

Aunque sabemos que quieres el cambio pronto, es mejor que esperes un tiempo prudente para someterte a una abdominoplastia. Primero está el bienestar de tu bebé, y debes de alimentarlo con tu leche materna, la cual debe ser suspendida cuando tomes la determinación de ingresar al quirófano para moldear tu abdomen.

Algunos médicos sugieren que un tiempo de seis meses es el considerado como prudente. Para practicarte la abdominoplastia, deberás esperar al menos un mes después de suspender la alimentación de pecho que le suministras al pequeño.

Por encima de todo, el bienestar de tu bebé

La verdad es que aunque tengas muchas intenciones de mejorar tu figura, lo más recomendable es que pases mucho tiempo con tu nuevo hijo, ya que este tiempo se tendrá que suspender por el tratamiento quirúrgico al que deseas someterte.

Recuerda que requieres de varios días de incapacidad. Además debes contemplar la posibilidad de que seas internada mientras te recuperas lo suficiente para volver a casa, donde te deberás cuidar por otro lapso.

Pondera el tiempo que necesitas dedicarle a tu hijo, con el que te gastarás en el sometimiento a una abdominoplastia. Solo así, sabrás cuando será el momento indicado.

Toma la decisión

Después de que analices los pros y los contras y hayas tomado la determinación de practicarte una abdominoplastia, lo más prudente es que consultes con varios especialistas en la técnica y te quedes con el mejor.

Son muchos los cirujanos de calidad con los que te podrás encontrar y hallar en sus manos los resultados que siempre has esperado en relación con tu figura.

Disfruta de los resultados

Cuando tomes la decisión de practicarte la abdominoplastia, y te sometas a la técnica de los mejores cirujanos del campo, podrás obtener esa silueta que tanto has deseado, y seguir disfrutando del bonito papel que te dio la vida de ser mamá.

Recuerda que ante todo está la atención y el tiempo que deberás dedicarle a tu hijo en sus primeros meses de vida.