Lun. Oct 18th, 2021

La cirugía estética del abdomen implica unos ciertos riesgos y efectos secundarios. Aunque la técnica sea segura si está aplicada en un centro cualificado y por un profesional experimentado, debemos tener en cuenta que se trata de una cirugía mayor y que, por lo tanto, pueden presentarse complicaciones.

Entre las principales complicaciones que pueden presentarse tenemos las siguientes:

  • Coágulos de sangre: Cualquier cirugía que lleve más de treinta minutos conlleva el riesgo de causar coágulos de sangre que pueden resultar peligrosos. Si se forma dentro de un vaso sanguíneo, puede interferir en la circulación o romperse y viajar a otras partes del cuerpo como los pulmones, el corazón o el cerebro. En la consulta inicial el cirujano analizará su historial médico para determinar si el riesgo de coágulos es elevado.
  • Infecciones: El riesgo de infecciones en la operación es bajo, ya que los quirófanos suelen estar en buenas condiciones higiénicas y de esterilización. Sin embargo, si tras la operación el paciente no cuida sus heridas de forma adecuada, éstas pueden infectarse. Los primeros síntomas incluyen fiebre, sudores y escalofríos. Si la zona aparece infectada, debe consultar con el médico inmediatamente para que le pongan más drenaje y antibióticos. Las infecciones prologarán el tiempo necesario para la recuperación y puede hacer que las cicatrices sean más prominentes por la cicatrización lenta.
  • Cicatrización lenta: Si el ritmo de cicatrización es más lento de lo normal, pueden prolongar los síntomas negativos como sensibilidad, hematomas, dolor o inflamación. Existe el riesgo de que la cicatrización lenta provoque la muerte de la piel circundante, que deberá ser eliminada quirúrgicamente y reemplazada por un injerto. Las cicatrices, además, serán más prominentes. Estas complicaciones suelen darse en pacientes fumadores o en casos de infección.
  • Cicatriz visible: Si la zona no sana adecuadamente, puede quedar una cicatriz visible. La cicatriz, que normalmente va de cadera a cadera, suele quedar oculta por la ropa interior o el bañador y al de un año, suele alisarse y aclararse, pero, incluso con una cicatrización adecuada, no desaparecerá nunca.
  • Alteración temporal de la sensibilidad abdominal
  • Inflamación.
  • Ligeros pinchazos.
  • Seromas: Es la acumulación de líquido entre la capa muscular y el pliegue de piel y puede ser la causa de una infección. Para evitarlo se colocan drenajes que faciliten la salida de líquido.
  • Problemas en el quirófano: Reacción adversa a la anestesia o a algún medicamento, neumonía por aspiración, excesiva pérdida de sangre…

Todos estos riesgos y efectos secundarios presentan una baja frecuencia, ya que la operación suele ser segura. Sin embargo, para reducir al mínimo los riesgos de esta operación, pueden seguirse las siguientes pautas:

  • Siga las instrucciones de preparación y cuidados post operatorios que le dé su doctor.
  • Deje de fumar al menos durante las dos semanas previas y las dos posteriores a la operación.
  • No exponga al sol de manera excesiva la zona del abdomen antes de la cirugía.
  • En las semanas de preparación para la cirugía, aliméntese de forma sana y equilibrada y descanse lo suficiente. El agotamiento o una mala alimentación pueden provocar una recuperación más lenta y dolorosa.

Avise a su médico si se siente enfermo el día de la cirugía, sobre todo si tiene fiebre o presenta cualquier síntoma que pueda indicar una infección. Aunque sólo sea una molestia sin importancia, puede provocar un grave riesgo durante o después de la operación. Si es necesario, su cirujano puede decidir postergar la intervención.