Mar. Ene 18th, 2022

Los rayos en el cabello pueden darte un look muy moderno, si quieres cambiar tu imagen sin tener que teñirte todo el cabello. A continuación te doy unos tips que te ayudarán a elegir lo que más te conviene si hablamos de color:

  • Las personas con rostro delgado deben concentrar los rayitos o mechas a los costados del rostro, mientras que en la parte superior de la cabeza, los rayitos deben ser mínimos.
  • Si tienes la cara redondeada, te conviene aplicarte mechas dos tonos más oscuros que tu cabello a los lados para dar la sensación de un rostro fino.
  • Si tu nariz es grande con respecto a tu rostro, un flequillo iluminado guiará las miradas de otros hacia arriba.
  • Si tu frente es pequeña, aplícate mechas en la zona detrás de las orejas hacia atrás.
  • Disimular la papada es difícil pero no imposible. Córtate el cabello más abajo del cuello y hazte una iluminación en la parte de arriba del cabello. Así, la atención se dirigirá hacia arriba.

Como hacer los rayitos o mechas

Bien, necesitaremos una gorra para rayos, talco, ganchos para tejer del número 1, 2 y 3, guantes, una brocha, un pequeño recipiente para colocar el tinte o peróxido, papel aluminio y secador de cabello.

Algunas observaciones que debo de hacer es que los números de los ganchos los utilizarás de acuerdo a lo que desees hacer, el #1 es para luces, el #2 para rayos y el #3 para mechas.

El talco lo tendrás que aplicar por dentro de los guantes en caso de que no puedas meter bien las manos, así podrán meterse fácilmente.

La gorra para rayos la vas a utilizar de acuerdo a tu cabello o al de la persona interesada, hay dos tipos de gorra: para cabello largo y corto; puedes utilizar una gorra de cabello corto en cabello largo para destacar los rayos, luces o mechas.

Ahora bien, iniciaremos con el proceso:

1. Desenreda bien tu cabello.

2. Ponle un poco de talco a la gorra de rayos, ahora que si ésta es nueva tendrás que hacerle la perforación a cada uno de los hoyitos y después ponértela.

3. Dependiendo lo que quieras hacer, toma el gancho correspondiente y empieza a introducirlo en cada uno de los hoyitos, con mucho cuidado saca el cabello, procurando que las tiras queden del mismo tamaño.

4. Cuando termines de efectuar el paso anterior peina de nuevo el cabello. Posteriormente aplica el tinte o el peróxido de atrás hacia adelante y de adelante hacia atrás, todo el cabello debe de quedar en el centro de la gorra.

5. Si quieres que el tinte o peróxido se seque en cierto tiempo sécalo con la secadora, también puedes apurar el proceso enredando papel aluminio alrededor de la gorra.

6. Deja pasar un tiempo de 35 a 45 minutos, si es tinte de una tonalidad clara va a depender mucho del tono que desees, así que recomiendo que cada 10 minutos revises el tono, pero nunca te excedas de 50 minutos.

7. Después de obtener el tono deseado enjuaga con agua fría, sin quitarte la gorra.

8. Sube poco a poco la gorra y con ayuda de la cola de un peine, saca cada tira del cabello, nunca te quites la gorra desde abajo, ya que te puedes arrancar el cabello y es muy doloroso.

9. Cuando acabes de hacer el proceso anterior aplícate, enjuaga y peina tu cabello a tu elección.

Para que luzcan más los rayos, luces o mechas utiliza la gorra de pelo corto ya que tiene un poco mas de hoyitos.

A diferencia de tiempos pasados, hoy en día el color no se usa sólo para tapar canas, sino también para embellecer. Ahora bien, ¿tinte o mechas? Muchas mujeres se hacen esta pregunta. Optar por una u otra técnica es una cuestión puramente personal, pero hay que explicar que el tinte tiene la desventaja de producir ese “efecto raíz” que obliga a retoques constantes, además de dañar el cabello más que las mechas y dejarlo más deshidratado y poroso.
Tal vez sea ésa la razón por la que muchas personas animan su look con alegres rayos de color. Y es que las mechas se han convertido en uno de los éxitos de cada temporada y en una de las especialidades más demandadas en muchas peluquerías.

Además de dar más luz al cabello, las mechas más claras que el tono natural del pelo, distribuidas por la melena, pueden ayudar a dar más volumen visual a nuestro pelo, y para ello son más eficaces aquellas muy finitas.

Los reflejos rubios, sólo uno o dos tonos más claros que el color natural, dan un aspecto más dulce y suave, mientras que los castaños muy oscuros o el negro endurecen ligeramente las facciones, si bien proporcionan un aspecto muy atrevido.

Como ocurre con los tintes permanentes, las mechas decoloran y transforman los pigmentos del cabello, por lo que no desaparecen hasta que el cabello se corta o se cubre con otro color.

Las mechas bicolores (uno más claro y otro más oscuro) son una técnica muy útil para aumentar el efecto de volumen del cabello y darle un aspecto más vivo y animado. Son muy recomendables tras las vacaciones pues, con el sol, el pelo se aclara considerablemente, un efecto que, si bien puede ser muy favorecedor en verano, con la piel ligeramente bronceada, resulta algo excesivo en los meses más fríos.

Las mechas en dos tonos distintos ayudan a aliviar un poco el aspecto apagado que a veces dejan los tintes. Para evitar que, a base de retocar las mechas, el pelo se aclare en exceso, el peluquero debe tenerlo en cuenta para que, a la vez que introduce los nuevos “rayitos”, le dé también algunas mechas más oscuras, del color natural del cabello.

Se puede acentuar y alargar el color natural del cabello, aunque éste se haya teñido, si se emplean champús con pigmentos de color. Y es que el cabello teñido o con mechas necesita más mimos que nunca.