Mar. Ene 18th, 2022

La liposucción y la lipoescultura son cirugías en las que utilizamos cánulas conectadas a dispositivos que aspiran, a través de pequeñas incisiones en la piel, para eliminar y reponer la grasa.

Su finalidad es restaurar el contorno corporal armonioso, reduciendo la acumulación de grasa localizada, donde está en exceso, y colocándola donde falta. La liposucción y la lipoescultura no están indicadas para pacientes obesos, porque estas cirugías no te hacen perder peso, como piensan algunas personas.

Desafortunadamente, no podemos “adelgazar” a una persona con estos procedimientos. Por lo general, el peso al final del primer mes después de la cirugía es el mismo que antes de la cirugía. Qué cambios son las proporciones, el contorno corporal y el resultado compensatorio deben ser discutidos ampliamente antes de tomar la decisión de operarse.

Aquellos que tienen sobrepeso deben perder peso primero y luego deben ser evaluados para una eventual liposucción. La cirugía es única para cada persona y debe planificarse individualmente.

El lipomodelado corporal, o simplemente la liposucción, se puede asociar a otros procedimientos quirúrgicos, dependiendo de cada caso. Los límites de seguridad son aspirar, como máximo, hasta el 7% del peso corporal del paciente cuando se utiliza la técnica húmeda y / o el 40% de la superficie corporal. No son los litros de grasa que se eliminan los que definen el resultado, sino las proporciones que adquirirá el contorno corporal.

La lipoescultura consiste en retirar la grasa de las zonas en las que se encuentra en exceso y reutilizarla, a modo de injerto, en otra ubicación, en el mismo paciente.

Los sitios injertados con mayor frecuencia son los glúteos, los pliegues nasogenitales, las depresiones traumáticas o congénitas.

LOS lipoescultura no garantiza la viabilidad total de la grasa reutilizada, y una buena parte lo es. en general, reabsorbido por el cuerpo, dependiendo de su ubicación y calidad.

Para esta cirugía se puede utilizar anestesia local pura, anestesia local con sedación, anestesia epidural / espinal y anestesia general, dependiendo del paciente y de las zonas a tratar.

El procedimiento quirúrgico demora entre 1 y 3 horas, dependiendo de las áreas a tratar. Como procedimiento delicado, el tiempo no importa, ya que lo que importa es la pericia, la experiencia, la prudencia y la diligencia con la que trabaja el cirujano plástico y estético, y no el tiempo de la cirugía.

En la técnica húmeda, también conocida como tumescente o “hidro”, se introducen grandes cantidades de suero fisiológico (con sustancias anestésicas y vasoconstrictoras, entre otras) antes de iniciar la lipo, para reducir la pérdida de sangre durante el procedimiento, y así aumentar su seguridad.

La técnica seca, más antigua y en la que no hay infiltración de sustancias en la zona a aspirar, fue sustituida paulatinamente por la húmeda.

Las cicatrices se localizan en lugares discretos dentro de los pliegues naturales de la piel, en estrías, pelos, cicatrices umbilicales, pliegues inframamarios, axilas, entre otros. Son pequeños, de aproximadamente 0,5 a 1 cm. y planificamos su ubicación antes de la cirugía. No desaparecen sino que se vuelven discretos con el tiempo, tanto por su ubicación oculta o camuflada, como por su maduración y aclaramiento. Sin embargo, cada persona se comporta de manera diferente en relación a la curación, con su evolución dependiendo de las condiciones individuales y hay muchas variaciones.

Todas las cicatrices pasan por tres fases, que no se pueden apresurar:

  • hasta el día 30, son delgadas y apenas visibles, pudiendo presentar cierto enrojecimiento por reacción a las suturas internas o al apósito.
  • del 30 al 12 mes presentan un engrosamiento natural, enrojecimiento y cambios de tono, y desaparecen gradualmente.
  • a partir del mes 12 al 18 suele volverse más claro y delgado, alcanzando su aspecto definitivo.

Cualquier evaluación del resultado solo se puede realizar en esta etapa.

Desafortunadamente, no hay forma de predecir el comportamiento de cicatrización de una persona, no hay exámenes complementarios, ningún examen objetivo o incluso cicatrices previas. Cada cicatriz es un nuevo viaje, con un destino probable pero impredecible, y debemos seguir las pautas para una mejor llegada. Por lo tanto, debe cumplir religiosamente con los cuidados postoperatorios indicados.

El drenaje linfático debe iniciarse 2-3 días después de la cirugía. Ayudan a reducir la hinchazón, el malestar, los hematomas y la formación de bultos.

El número y frecuencia de los drenajes linfáticos los establece el fisioterapeuta, en función de su evolución, pero en general se deben realizar 2-3 sesiones por semana.

el dolor en postoperatorio es soportable. El día de dolor más intenso es el primero. Como la sensibilidad al dolor es una característica personal, si es necesario, puede realizar fuertes analgésicos. El drenaje linfático también ayuda a mejorar considerablemente el dolor local.

Es obligatorio usar correas compresivas durante al menos 30 días.

Siempre debes recordar que tendrás edema (hinchazón), equimosis (puntos negros), sensibilidad aumentada o disminuida, diferencias entre los dos lados, en mayor o menor grado, en prácticamente todas las personas.

Estos cambios forman parte de la evolución postoperatoria normal y tienden a retroceder con el tiempo.

Recuerde que no se deben evaluar resultados quirúrgicos antes de los 3 meses posteriores a la cirugía. Tenga paciencia. Siempre estamos disponibles para aclarar todas tus dudas y asegurarnos de que tu recuperación se lleve a cabo de la mejor forma posible.

Pero, ¿dónde puedo hacerme una liposucción? Solo tienes que ir a Clínica Faccia en Madrid, o llamar al teléfono 628 27 49 67/7.

Para obtener más información sobre la liposucción, visite nuestro sitio web en www.faccia.pt